
Hace un par de años conocí en Valladolid a este chamaco de Monterrey, allí pude ver como recogía varillitas de la calle para hacer cigueñas, luego con sus fósforos quemados realizaba dibujos de sus rutas por Valladolid, en el bar Lunapaluz tejió una tela de araña roja con una simpatica araña que llamamos "lunapeluda", en su habitación de Reyes Católicos ( o caóticos, o con cólicos) pasamos ratos agradables tomando una cerveza o disfrutando de sus recetas mexicanas.
Su exposición en Lima es una confirmación de su trabajo disciplinado con materiales de deshecho, una mirada a la resignificación de los objetos cotidianos para introducirnos en la poética de las prácticas artísticas contemporáneas.
Para Victor mi sincera felicitaciòn y un abrazo. Buena Vitorio!














