
El autorretrato ha sido un gran recurso psicológico, sociológico, plástico y creativo. Claro no es fácil hacer un autorretrato, es un ejercicio para develar la intimidad pero también para ocultarla.
Rossina Bossio emplea la pintura, el dibujo y la fotografía en un seductivo juego de atracción y repulsión donde decodifica lo femenino, lo sensual, lo erótico y la incertidumbre de lo contemporáneo.



