
Para algunos el arte digital tiene un estereotipo marcado por seres robóticos, los conocidos cyborgs, con pulídas superficies metálicas y reflejos destellantes; de esto está plagada la red con sus malos, regulares y buenos representantes.
Por esto encontrar el portafolio de Benedict Campell es reconfortante, sigue el libreto de brillos, latex, metal pulido pero su calidad se destaca por encima de aquellos que se concentran en el efecto y no en el concepto.



