
La obsesión por la comida y la constante sensación de estar insatisfecho que acompaña la contemporaneidad se ve magníficamente representada en las obras de Lee Price.
En la mesa, en la cama, en la bañera, en la sala, en el porche, en el baño cualquier lugar es propicio para comer y no siempre los alimentos mas sanos; por esto la alusión a la comida chatarra compuesta por fritos, paquetes, donas, chocolatinas, pasteles y demás formas de calmar el hambre desordenado.
Destaco la impecable técnica en estas pinturas y sus enfoques desde arriba cual si estuvieran las modelos en un reality.
En la mesa, en la cama, en la bañera, en la sala, en el porche, en el baño cualquier lugar es propicio para comer y no siempre los alimentos mas sanos; por esto la alusión a la comida chatarra compuesta por fritos, paquetes, donas, chocolatinas, pasteles y demás formas de calmar el hambre desordenado.
Destaco la impecable técnica en estas pinturas y sus enfoques desde arriba cual si estuvieran las modelos en un reality.



