Si uno se encuentra una de las fieras del coreano Yong ho ji en una plaza o en la calle, quedará asombrado por sus detalles anatómicos y por el excelente uso del material, llantas de automóvil.
El proceso para cada una de esta esculturas puede llegar a tres meses o mas, parte de una buena estructura a la que añade diferentes cortes y texturas de llantas usadas hasta configurar cada uno los músculos que dan vida a sus bestias.
El uso artístico de éste polémico material, difícil de reciclas y altamente contaminante, es una valiosa alternativa ecologica que representa una iniciativa de responsabilidad social y ambiental.




