Vulnerabilidad y fortaleza se traslucen en las esculturas elaboradas en papel y cartón del artista griego Namidou Vally.
Para su interior emplea cartón corrugado con el que arma una sólida estructura que le permite luego ir adicionando capas de papel, en lagunos casos incluye otros elementos, tambien en papel, como flores, carpetas, festones.
Las figuras femeninas, tanto de niñas como de adultas, se resuelven dentro de un espacio atemporal y silencioso, los conceptos antitéticos de la filosofía le ayudan a construir una condición personal decidida a que su búsqueda escultórica en diferentes áreas, con esa dominante de la doble representación del interior y el exterior, el realismo abierto a la fantasía y la representación de los mudos físico y mental. Sus herramientas son los saldos sutiles entre lo subjetivo y objetivo, lo suave, lo flagrante, y lo sereno.




