La exposición prolongada es una técnica fotográfica que permite captar el movimiento de las estrellas y otros fenómenos no perceptibles a simple vista, David Gulliver emplea esta técnica para generar ingeniosas formas orbitales y cintas.
Las locaciones que ha escogido y por supuesto la penumbra que las rodeas para captar la luz, nos introduce en escenarios casi de ciencia ficción.
El mismo mueve diferentes fuentes lumínicas, se viste con un traje oscuro y hace girar linternas, leds y bengalas. Ninguna de sus fotos tiene un tratamiento posterior en photoshop.








